lunes, 9 de septiembre de 2013

Capitulo 8



Tras horas de marcha y búsqueda el equipo de Raúl había encontrado un refugio decente y se encontraban ya esperando al pie del árbol acordado. El otro grupo no había llegado todavía así que se sentaron a esperar.
-         Parece raro que después de tanto tiempo hayamos terminado así. No sé nada de vosotros, de qué ha sido de vuestra vida... – Comentó Aurora
-         Yo soy escritora. Por fin cumplí mis sueños.- dijo Nuria, con un toque orgulloso en mi voz.
-         Tenías muchas habilidades. Me di cuenta en cuanto leí el relato que presentaste para ART-DECO S.L. Sabía que lo conseguirías. ¿Y tú, Raúl?
-         ¡Eh Aurora, no estás siendo borde conmigo!- exclamó Raúl pero al ver la cara de advertencia que le dirigía Aurora se controló.- Yo soy científico. Como siempre quise.
-         Yo soy empresaria... ¡Hombre Javi!
Javi y su grupo ya había llegado con un buen cargamento de previsiones. Tras revisarlas, se dirigieron a la gruta. Gracias a las señales que Nuria había puesto en el camino, llegaron al refugio sin ningún problema. Entonces, Aitana, se apoyó en una roca y de repente, se abrió una enorme grieta que parecía conducir a un pasadizo subterráneo.
-¡Ostras! ¿Bajamos?- sugirió Andrea.
- Si no hay nada más interesante que hacer...- respondió Javi, irónico- Vamos anda.
Y así, bajaron por el misterioso túnel. Resultó ser fácil, porque sólo había un camino que seguir. Cuando llegaron al final, descubrieron que no había nada. Solo murales pintados en roca y gran cantidad de tapices.
-Pues al final hemos bajado para nada- Comentó Aitana.
-Eh chicos esperad.- dijo Raúl. Esos tapices... son como los que había en las pirámides. Siempre tenían algún compartimento secreto que tenías que...-dijo mientras se acercaba- Descubrir.
Presionó un poco la superficie y, se abrió, revelando ante ellos una sala repleta de oro, joyas... pero había una cosa que destacaba sobre las demás.
-No fastidies. Ese no será...- exclamó Raúl.
- El diario de mi relato... el que busca Positivo.- dijo Aurora.
De repente, a sus espaldas, voz extrañamente familiar les sobresaltó.
- Positivo sabía que lo encontraríais. Ahora dádmelo.
-¿Carlos?

No hay comentarios:

Publicar un comentario