CÓMO CONOCÍ A LOS 19 JÓVENES TALENTOS
CAPÍTULO 7
Las servilletas almidonadas causan furor.
Cuando Javi y yo volvíamos al hotel, conversamos a cerca de quién sería el que dormiría en esa especie de cama de la posguerra de la habitación. Pero cuando llegamos, nos llevamos una sorpresa. Óscar nos dijo que había venido una chica que se llamaba Nuria y era de Algeciras. A mí Algeciras sólo me sonaba del telediario (ya sabéis, esos ingleses y su manía de tirar hormigón a Gibraltar). Javi y yo empezamos a congeniar con ella intentando dar la mejor impresón. Posteriormente, supimos que eso de dar una primera buena impresión nos quedaba para Septiembre. Nuria confesó que le habíamos parecido unos friquis salidos del quinto averno chino-ruso-japonés. PERO BUEEEENO. El caso es que descubrió que somos unas delicias de personas.
Llegamos a la cena. Empecé a sentirme incómodo. Veréis, tengo unas rarezas muy extrañas. A mi la primera y la última cena con una gente nueva me resulta muy especial. Lo he bautizado como mi `"trastorno de Jesuvristo". El pobre JC no tenía suerte con las cenas. ¿Os he contado mi teoría de que Judas era cani?.
Me desvío. Demasiados amigos tarados, y horas de religión insipidas.
Así que empecé a hacer lo que los hombre hechos y derechos hacen. El idiota.
Cogí la servilleta y vi que se quedaba recta, osea, que estaba más duro que los pies de Cristo. Mi imaginación empezó a volar y empecé a agitar la servilleta, y a usarla como porra.....etc.
Al final, dado que éramos tres en la mesa, se percataron de mis movimientos espasmódicos servilleteros. Y entonces, alguno de los dos, formuló esa pregunta tan maravillosa:
-¿Qué haces?
Hala. Cazado. Fantástico.
Entonces mi mente empezó a buscar una respuesta rápida
Raúl: Las servilletas.....están.......almidonadas (?)
Ahí empezamos a divagar y los tres cogimos nuestras servilletas y empezamos a defender el honor de Camelot. Ay no, espera, que solo hicimos el idiota con las servilletas.
Las bautizamos como servilletas Vascas, ya que a Javi y a mí nos habían dicho que nuestro compañero de habitación era vasco. Entonces entró por la puerta.
Alicia, la chica murciana, había llegado a la ciudad.
Se sentó en otra mesa, así que nosotros seguimos en la nuestra. La cena transcurrió entre amenas conversaciones ( a cerca de cómo seria el chico vasco que nos acompañaba a Javi y a mí).
Entró una segunda chica por la puerta. De esta chica yo por lo menos no me enteré de nada hasta un momento más posterior. Subimos a las habitaciones, e hice como en la guerra. Recuento. A ver, éramos Javi y yo, Nuria y Ali en la misma habitación, y la otra chica, la cual se había sentado en la cena con Ali.
Javi, Nuri, Ali y yo estábamos en la habitación de ellas
Admirando las vistas (al parking)
Disfrutando de la tele (cutre)
Y hablándo de chorradas varias.
Me preguntaron si el chico vasco no llegaría y Javi y yo estaríamos ausentes. Pero yo, todo en gentleman detallista, anuncié que le deje una nota:
Querido compañero:
Te dejamos esta cama raquitica por llegar el último.¡Nos lo vamos a pasar chupi!
Fdo.-Raúl y Javi
Entonces Alicia comentó:
-Jo, y la otra chica....Aurora....no estará muy sola allí
-Pues llamémosla y que venga-comenté yo, sugerencia con la que todos estuvieron de acuerdo.
¿QUIÉN DEMONIOS ME HABÍA PREGUNTADO?
Aurora me desmoralizó hasta la muerte. Me sodomizó verbalmente. Me disparó con el fusil de la condescendencia. Me señaló con el dedo de la desmoralización (tengo un libro lleno de expresiones así)
Haremos una elípsis.
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Ha sido un placer contaros esta historia, hasta siempre amigos.
FIN
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No tanta elípsis.
Luego llegó Lucía, la compañera de Aurora, una encantadora chica.
Y POOOOOR FIN. Nuestro compañero llegó a la habitación, y nos dijeron que se llamaba Carlos. Y aquí vino uno de los más extraños momentos de mi vida. Salimos todos en tromba a cantarle el cumpleaños feliz a Carlos. Él se escondió detrás de una columna (como buen cristiano). Sinceramente, con la idea que nos habíamos hecho, me había imaginado un chico vasco gigante. Pero era canario, y se llamaba Carlos. No se......me había imaginado un nombre más caballeresco. Como .......Edgardo el Matadragones.......
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